viernes, 8 de mayo de 2009

La importancia del cuaderno de un escolar



El título más apropiado sería la importancia del cuaderno de un escolar secundario en el área de ciencias sociales, pero en fin, generalizo para explayarme un tanto más.


EL CUADERNO DE UN ESCOLAR. Es realmente una herramienta valiosa, el docente debe interpretarlo para una exploración un tanto más efectiva en torno al estudiante. Un alumno muestra su interés al curso mediante una adecuada organización de sus apuntes, así como la elaboración de sus tareas de casa. Un cuaderno forrado, con una carátula agradable (en sinónimo de una bienvenida cordial), da a entender que el joven muestra una predisposición cordial, al menos, al lector -en este caso- el docente. ¿Y cuándo de la cubierta del cuaderno, de su carátula y de todo lo demás se ha encargado la madre del muchacho? Hay que saludarlo, pues indica un interés apropiado de los progenitores hacia el menor. Sin embargo, un cuaderno bien podría ser una obra de arte en presentación, pero dependerá del joven el conservarlo así. En resumen el cuaderno representa una herramienta potente en proyecto de interpretación sobre el alumno.


Sin embargo, es siempre necesario escoger uno o tres cuadernos para reconocernos también a nosotros mismos si nuestros avances están calando en el joven o simplemente cumple con sus deberes como estudiante. Eso no es muy difícil de averiguar. Durante el período de estudios (bimestral o trimestral) como docente, puedo dejar un par de tareas optativas. De preferencia durante el primer mes, luego observar quienes han cumplido o no dicho trabajo. Los que realizado su trabajo tienen dos perspectivas personales: o afianzarse como alumnos aplicados, o porque les parece que el curso merece, al menos, una atención apropiada. De una o de otra, al menos ya el docente puede reconocer a quienes les interesa (por los motivos que fuese) el curso que se imparte. Pero ello conlleva al docente también a sentarse y darse un tiempo para que la revisión pueda surtir el efecto de un análisis. Y eso requiere tiempo, o mejor, una organización del tiempo que permita interceptar tanto los cuadernos, como para otras labores tanto docentes como ajenas a la pedagogía. Lo cual queda justificado por la propia persona. Continuo.


Sugiero que la revisión sea quincenal, pero que los alumnos estén avisados de ello!! Eso resulta fundamental. Al estudiante no le gusta las sorpresas, ni a mí: exámenes sorpresa, evaluaciones sorpresas, clase sorpresa!! Por favor, entre docentes seamos sinceros: ese tipo de actividades lo hacemos (generalmente) o cuando no hemos preparado la clase, o cuando nos ganó la vida y las cosas no nos fue bien en algún lado del camino. Pero tampoco nos vamos a pasar cada semana revisando, por cuestiones de tiempo y sobretodo porque sería tediosísimo para el docente mismo. Sugiero que el docente desde sus primeras clases haga las indicaciones de que revisará los cuadernos a lo muchos dos o tres veces al mes, personalmente lo hago cada quincena.


Ahora tengo un programa por instalar en la Pc`. Continuaré con la importancia del cuaderno, y me ceñíré un tanto más en lo interno. Pues con lo escrito solo hemos visto la cubierta del mismo, lo externo. Hasta nuevo aviso.

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